30.08.07

por: Abdiel Segarra

30 08 07
Antonio Ayala

Este próximo jueves 30 de agosto como parte del proyecto Art tracking en Galería Candela. Se Presenta la obra de Antonio Ayala, joven pintor, egresado de la escuela de artes plástica en el 2003.

La obra que presenta Antonio en esta muestra recoge un estudio cromático que el artista desarrolla a manera de figuraciones, partiendo de memorias que colecciona de la cotidianidad en la bohemia, y detalles de su vida personal en el Viejo San Juan. La propuesta estética de Ayala más allá de ser una propuesta cromática reta la estética convencional, como dice Martínez en el texto del catálogo del proyecto: “no se trata de una obra fácil que “combine” con el decorado sino que reta el convencionalismo de lo bonito.”. La misma está compuesta por una serie de 10 pinturas en su mayoría formato grande y monumental, todas cocinadas de la manera más tradicional; óleo en lienzo.

“El trabajo que se presenta en esta exposición, que el pintor ha optado por enumerar, plantea dos modalidades: el ejercicio monocromático y la policromía. En primer lugar, su obra monocromática es la exploración de las variaciones de un color. Mientras con la policromía Tony proyecta sobre el plano los colores como si fuesen la refracción de la luz al atravesar un cristal facetado.”
M.T. Mártinez

La muestra abrirá sus puertas desde las 6:00pm. Galería Candela esta ubicada en la calle San Sebastián edificio #110, en viejo San Juan.

Texto del catálogo:

Entra una pareja al bar y el hombre mira detenidamente los cuadros que allí cuelgan. Se vira y le dice a la mujer: “¿Ves? Quiero uno así de grande, pero bonito”. El comentario de este hombre resume el trabajo de Antonio Ayala de manera sucinta. En su brevísima descripción alude a las obras, óleo sobre lienzo, que tienden al gran formato. Apunta también a la propuesta estética de Ayala: no se trata de una obra fácil que “combine” con el decorado sino que reta el convencionalismo de lo bonito.

El trabajo que se presenta en esta exposición, que el pintor ha optado por enumerar, plantea dos modalidades: el ejercicio monocromático y la policromía. En primer lugar, su obra monocromática es la exploración de las variaciones de un color. Así, es su estudio del rojo, por ejemplo, materializa un bermellón encarnado que se acerca la a la oscuridad de un agujero negro (quizás una pupila) para explorar los distintos efectos de luz del rojo sobre blanco. La segunda modalidad recrea ese mismo juego de las conmutaciones del color, pero ahora múltiple, y como dice el artista “usando siempre colores primarios”. Con la policromía Tony proyecta sobre el plano los colores como si fuesen la refracción de la luz al atravesar un cristal facetado.

Ayala se nutre de sus fascinaciones orgánicas y mecánicas y recoge de su cotidianeidad las copas y las botellas del bar que regenta. En esta muestra, más bien semifigurativa, domina una fusión de los engranajes internos de un reloj mecánico o de un revólver con vértebras y calaveras que son evidentes en algunas piezas y en otras se insinúan como parte del trazo sobre el lienzo. Donde el reflejo de la luz sobre los cristales no sólo despliegan las variaciones de color sino que nos presenta fantasmas de cuerpos habitados por artífices metálico.
M.T.Martínez-Díez

Leave a Reply

You must be logged in to post a comment.