Entrevista a Nannette Rosa-Collazo
Unificar experiencias sensoriales, experimentar un sutíl y dulce episodio de sinestesia estético-gustativa en donde el sabor se transforma en color, en diseño. Ir más allá de la degustación es un elemento característico de la chocolatería Richart, que busca la incorporación del arte y del diseño gráfico como parte de la experiencia que ofrece con sus chocolates, unificar el sentido de la vista con el gustativo. Estos chocolates característicos por sus colecciones artísticas no se limitan a alcanzar o a exponer su propuesta estético-gustativa a una selecta clientela. Esta compañía anualmente alienta a los niños desde los 5 a 12 años provenientes de cualquier parte del mundo a desarrollar no tanto un paladar por el chocolate (que podemos imaginar comparten todos estos participantes), sino a desarrollar sus habilidades artísticas e intereses en el arte como nos ha informado Nannette Rosa-Collazo dueña de la chocolatería Richart en Puerto Rico. A través del concurso anual Artistas en Ciernes/Graines de Gourmets se abre un punto de encuentro y expresión para niños que logra traspasar fronteras globales permitiendo que sus experiencias y conocimientos locales se desarrollen más allá de cualquier frontera geopolítica.
Se va promoviendo algo más que un consumo especializado de chocolates, si no que se entra en un proceso socialización global, fomentar desde temprana edad el desarrollo y conocimiento artístico de los niños. Cada año se promueve la participación de los mismos a través de las chocolaterías estimulando la imaginación y creatividad de los mismos y abriendo las posibilidades y accesibilidad al arte para los niños, una accesibilidad quizás mucho más cercana y familiar o agradable que el ir a una galería, museo o clase. Cada año se busca lograr este propósito manteniendo una guía o lema, el del concurso de este año fue: Dibuja algo delicioso que te haga sonreír. Con el cual se busca unificar las experiencias y sentimientos que suscitan las experiencias del gusto con el arte y la creatividad de los niños, contribuyendo al desarrollo artístico, sensorial y creativo de los mismos. Es una oportunidad diferente y nueva para que los niños puedan aproximarse y experimentar el arte. Tienen la oportunidad de aprehender que el arte mantiene unas fronteras flexibles a través del medio en el que se expone, y de desarrollar un contenido o propuesta artística en cada obra. Además, es un concurso que se abre a expectativas artísticas tanto locales como globales. La multiplicidad localizada de los participantes constituye en fin una totalidad global que incluye y respeta las perspectivas expuestas, las perspectivas particulares y las habilidades o estéticas aprendidas o experimentadas por los niños en su lugar de origen. Es este conjunto de localidades lo que le da la gran riqueza a este concurso, el cual en su diversidad construye una totalidad que engloba los talentos artísticos de los niños en un medio artístico no tradicional o institucionalizado. Para mantener y promover esta importancia de lo local como parte del concurso y el hecho de que el arte y lo sensorial traspasa cualquier frontera social y cultural los ganadores a nivel local también reciben una serie de premios, al igual que los ganadores a nivel internacional. Los ganadores reciben chocolates, fondos para materiales y el ver como sus dibujos son transformados en obras de arte de chocolate y exportadas alrededor del mundo.
Puerto Rico como localidad global promueve el desarrollo de las artes en su cultura y política pública. Los niños de Puerto Rico no se quedan rezagados en este proceso, estos se han convertido en participantes activos del concurso. Tan solo en este año, a escala global, Richart recibió alrededor de 1,900 dibujos de niños de todas las categorías y de todas partes del mundo. Existen tres categorías que incluyen niños desde los dos a los cinco años, de los seis a los nueve años y de diez a doce años. El proceso de selección de los ganadores locales es llevado a cabo por artistas y expertos sobre el arte como: Milly Gutiérrez, Rafi Trelles, Kate Wood, José Luis Días de Villegas, Myrna Báez y Chilo Andreu. Este jurado toma en cuenta que los trabajos de los niños tengan relación con el tema del concurso, originalidad y sensibilidad, y control o dominio técnico para poder seleccionar cuatro ganadores de cada categoría. Los finalistas locales luego pasan a una ronda internacional con otros niños de países como Japón, España, Italia, Estados Unidos, Korea, Marruecos y Francia, entre otros países. De esta selección internacional se seleccionan 13 ganadores que son los que tendrán la oportunidad de transformar sus obras de arte en obras de arte gastronómicas llamadas la Colección del Pequeño Gourmet.
Este concurso se convierte en una novedosa manera de exponer y fomentar el desarrollo de las artes en los niños de cualquier parte del mundo. Además es una manera en la que a través del propio sistema global se desarrolla el respeto y la tolerancia de la diferencia de lo local a través del arte del cual todos pueden ser partícipes. Es una manera más de exponer a las nuevas generaciones a comprender que se construye un mundo más allá de cualquier frontera y que es esa diversidad representada en el desarrollo de los talentos particulares la que nos unifica y en una manera nos hace homogéneos.
Los doce ganadores al nivel de Puerto Rico son:
Categorías: 2-5 años:
- Cecilia Acosta
- Gabriela Cáceres
- Yaileen García
- Diego Forero
6-9 años:
- Alejandra Fishman
- Jamie Shub
- Oscar Ríos
- Gabriela Soto
10-12 años:
- Carolina Fehgielman
- Javier Gil·
- Paola Martorell
- Camila Londoño
Muchas Felicidades a todos de parte de nuestro equipo editorial!