Hasta la victoria mientes, exhibición individual de Karlo A. Ibarra.

por: Abdiel Segarra

El pasado, 11 de marzo de 2011, el artista puertorriqueño Karlo Andrei Ibarra Delgado presento en la facilidades de Rica Art Gallery en la Ave. Andalucía en Puerto Nuevo, PR, su más reciente muestra individual “Hasta la victoria miente”. Ésta, su segunda exhibición individual en la Isla, dejo aún más claros sus intereses por crear un arte sumergido en su contexto. La exhibición estuvo compuesta por pinturas en formatos pequeños y medianos, dos objeto, entre ellos una bandera que colgaba de un asta que recreaba la forma de una macana y una señal de piso mojada que advertía sobre políticas resbalosas, además un proyecto de sonido que poblaba la sala con audio de discursos políticos que balbuceaban sobre el cambio. Las pinturas nacen como apropiaciones directas de imágenes de la prensa del país, imágenes que limitadas a la dinámicas comunes de la prensa serían canceladas una tras otras en un transito morboso de imágenes fuera de contexto. Las referencias desde las que parte la exhibición y en general el trabajo de este artista son directamente sucesos que circulan en noticiarios, las huelgas en la universidad, los abusos más recientes de la fuerza policíaca legitimando políticas de Estado, reacciones ante situaciones como la corrupción de legisladores y una preocupación muy honesta por cómo se manipula la opinión pública a través del sorteo de información.

La colección de piezas presentada estaba hilada por un tono reflexivo sobre las políticas de Estado en cuanto a las protesta. En ellas existe una conciencia de función del arte, que hasta cierto punto reivindica  la utilización de la pintura como documento que trasciende los medios y la inmediatez de la información que muchas veces no se acumula en ninguna parte. Según indica el artista podríamos pensar esta serie de piezas como una apuesta desde el arte a sembrar en la memoria histórica del país sucesos que no deben ser olvidados. En ese sentido “Hasta la victoria miente”, no es sólo una muestra de arte, es también una crítica y una reflexión sobre los efectos que tiene tratamiento de la información sobre la memoria nacional.

Seguido compartimos una pequeña entrevista que se realizara al artista con el fin de ampliar el marco de referencias disponibles para dialogar con las piezas:

¿Qué buscabas en esta muestra a diferencia de tu pasada exhibición individual “De camino al sol” en la galería La Casa del Arte?

La primera exhibición estaba plagada de una idea errónea en cuanto a la esperanza y era mucho mas reflexiva en términos existenciales. Por el contrario esta pequeña muestra está a tono con un proceso que se ha estado dando en PR en términos sociales y políticos sobre todo. Dentro de este marco hacer hincapié en cuestionar la violencia como estrategia política para insertar políticas del miedo. En fin cuestionar los modelos sociales actuales.

¿Qué querías provocar a través de la apropiación de imágenes?

Bueno, la apropiación llega porque nuestro país, tiene lo que se llama amnesia social y somos conocidos por olvidar los sucesos históricos mas cruentos. La apropiación en este contexto intenta poetizar lo que a nivel mediático sirve solo como publicidad llevando noticias de las que no nos deberíamos sentir orgullosos  y asimilarlas sin ejercer ningún tipo de cambio.

¿A qué reacciona y qué efectos crees que pueda tener el proyecto de la bandera negra “tempos fugit”, en relación a la idiosincrasia de los espectadores? Entiendo que es una proyecto que reacciona a las intervenciones policíacas, tanto en los recintos de la universidad nacional como en otras manifestaciones públicas. El proyecto da una sensación de luto, ¿podría ser este luto una resignación? ¿Deberíamos ver la bandera como un fracaso de la lucha y un símbolo de la imposición del estado sobre los ciudadanos?

Esta bandera está pensada de hace mucho tiempo, en ella tuve en cuenta referencias de artistas internacionales y locales, estando conciente de que es un objeto muy usado y desgastado. A sabiendas de esto uno se preguntaría, ¿por qué una bandera? Si se observa bien la pieza como bien comentas, hace una referencia al luto, sin embargo es una excusa para insertar la macana. La pregunta sería ¿qué es realmente lo que sostiene nuestros símbolos nacionales y qué es realmente lo que nos sostiene como nación si es que acaso somos una? Todas las lecturas que sí son negativas contrastan con su título sacado de unas líneas del poeta Virgilio. El tiempo que se escapa, como un llamado que a sabiendas de que vivimos hacinados por la violencia del Estado, está de los ciudadanos, hacer que nuestra vida cambie y que nuestra bandera cambie también.

¿A qué publico te interesa afectar con este nuevo material?

Sobretodo a los intransigentes que están afectados por una ceguera impuesta por políticas anticuadas, muchas de ellas partidarias del odio.

¿Es una provocación a un público en particular?

No.

¿Por qué pintura y no propiamente la fotografía? ¿Son pinturas que parten directamente de fotos apropiadas de la prensa? ¿Es ese detalle importante?

Como dije antes, una foto de periódico pierde muchas veces el sentido porque son formatos institucionalizados, están ideológicamente contaminados. Todos saben que en todas partes están parcializados políticamente y en fin las culturas y las ciudades son recordadas por el arte, porque el arte no es como un diario, el arte es una crónica más sofisticada de los sucesos históricos. Goya está muerto, pero de estar vivo podríamos preguntarle sobre sus pinturas sobre la Guerra. Gracias a él, nos enteramos de una manera mas didáctica – por decirlo de otra manera – de los horrores que se cometieron en esa época.

Imagenes de la muestra en: Documentación de Hasta la victoria miente.

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