Ser escritor en latinoamérica

por: Diana Ramos Gutiérrez

Santiago Gamboa, escritor colombiano quien visitara la isla como parte del Festival de la Palabra 2010, realiza en entrevista para Conboca un rápido vistazo a sus consideraciones sobre literatura latinoamericana, su natal Colombia y el oficio de escribir.

CB: ¿Cuál crees es el rol principal de la literatura en América Latina?

SG: La literatura generalmente, no solo en América Latina, nunca ha cambiado el mundo. No hace que la realidad mejore de manera inmediata, pero hace que la gente sea mejor. Sí interviene en la sociedad pero de manera más lenta, ya que la literatura es minoritaria. La gente que lee es poca, pero es mejor. ¿Por qué? Porque conoce mejor la vida. Quien tiene esa visión es mucho más sensible, tolerante, solidario… nos hace mejores, porque todas esas virtudes son mejores que lo contrario, el egoísmo, el orgullo. Por absurdo que sea son valores de la izquierda, no política, sino social. Enseñarle a la gente a ser lo que no son, lo que no somos por naturaleza, ser civilizados, compartir, saludar, ser amable, educado, uno no es por naturaleza así. Uno es un bárbaro agresivo. Ser civilizado es incorporar en el mundo la visión de la izquierda, irónicamente eso también lo hace la literatura.

C.B.¿Qué función tiene tu trabajo? en Colombia tú país, por ejemplo.

S.G: La literatura es una manera de mostrar el mundo desde otro punto de vista, de dar otra versión de la realidad. Yo soy una persona que tiene una mirada descreída, crítica y un poco descarnada sobre la realidad. Yo creo que mi visión de las cosas, la política, el ser humano, de la organización social en la que vivimos es bastante crítica. Mis novelas no son el canto a la hermandad humana, es más bien el señalamiento de que dentro de nuestras sociedades hay fuerzas oscuras, negativas, que desafortunadamente van ganando terreno cada vez más. Lo humano, lo hermoso, la civilización bella y humana que hemos creado está en peligro. Yo pienso que la humanidad tiene muchos aspectos bellos, tiene sobre todo individualidades bellas. Desafortunadamente el conjunto le da preponderancia a cosas que me parecen muy negativas y mis libros no son libros optimistas, a pesar de que tienen humor, de que la gente de momento se comprende, algo bello les ocurre, pero luego también pasan cosas negativas. Una mirada descarnada y realista, porque el mundo es así.

CB: ¿Qué lees?

SG: Leo mucha poesía. Me gusta la poesía de Borges. Un poeta colombiano, León de Greiff, quien tiene una grandísima estética modernista, con una cantidad de imágenes magníficas, muy musical, como Nicolás Guillén. Me encanta la poesía cubana. La poesía de Neruda, porque Neruda es, prácticamente, “el poeta”.

CB: ¿Cuáles son los puntos clave de la literatura latinoamericana?

SG: Yo creo que Borges es el centro del canon estético d la literatura latinoamericana. Luego hay diferentes puntos, hay estrellas distantes, como diría Roberto Bolaño, y él es uno de ellos. El boom latinoamericano en realidad son cuatro escritores, García Márquez, Carlos Fuentes, Vargas Llosa y Cortázar. Tengo la suerte infinita, inmerecida casi que clama al cielo, que Fuentes publico en la revista Nexos un artículo sobre una novela mía, El secreto de Ulises.

CB: ¿Cómo fue el proceso de descubrir tu filosofía a la hora de escribir?

SG: Me fui a París a buscar la literatura. Me encontré con una ciudad jodida. Yo quería vivir ahí, aprendí a conocer inmigrantes, de todos lados. Hice de todo para sobrevivir.  Algunas de esas aventuras las cuento en El Síndrome de Ulises. Ellos y yo eramos los mismo, yo era como ellos. Fueron varios años en los que trabajé mucho y aprendí. Cada país tiene su ritmo. La literatura obedece a lo que es la sociedad y los problemas que tiene la sociedad. Casi no se hace literatura con la alegria, la felicidad. El triunfo no hace literatura. Hace literatura la derrota, las preguntas y la capacidad que tiene la literatura de ver en una sociedad las contradicciones más fuertes, ver lo que pasó realmente. Las contradicciones humanas mas jodidas, la crueldad, también la amistad, el crimen, también el amor. Si el mundo fuera uno feliz, probablemente no existiría literatura. La literatura es el arte de hacer preguntas. El escritor ve la vida a través de una estética. El escritor es un aguafiestas. Cuando todos estan felices, dice: ¿por qué están contentos? Mira lo que pasa allá, eso también existe.

 

* Entre las publicaciones de Gamboa se encuentran”Hotel Pekín“, “El síndrome de Ulises” y “Necrópolis” que ganara en 2009 el premio La otra orilla. Ha sido finalista tanto del Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos como del Premio Medici.

 

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