Breve reflexión entorno a I-Scream (resist!) de Charles Juhasz

por: Dianne Bras Feliciano

I-Scream (resist!) de Charles Juhász formó parte de la exhibición Complicated Stories que presentó dicho artista en Exit Art en Nueva York. La pieza consta de un camión de madera imitando los de la Wells Fargo y frente a éste se encuentran dos paletas de helado en cuyo tope se ven los rostros esculpidos en el Monte Rushmore. Este trabajo de Juhász hace referencia a la expropiación de más de 7 millones de dólares de un depósito de la Wells Fargo en Hartford, Connecticut por el Ejército Popular Boricua (Macheteros) el 12 de septiembre de 1983. En este día se conmemora el natalicio del líder nacionalista Pedro Albizu Campos.  Aunque las y los involucrados en esta operación fueron arrestados y juzgados como criminales en los tribunales federales, éstos plantearon en aquel momento e incluso hoy, que el dinero expropiado se utilizó para adelantar la causa de la independencia de Puerto Rico. Incluso, a los macheteros residentes de Nueva York se les llama “Los Reyes Magos” luego de que tras la expropiación regalaran juguetes a los niños y niñas de los sectores más pobres.

El Ejército Popular Boricua (Macheteros) planteó desde su surgimiento que su objetivo es organizar un ejército “popular” para la toma del poder, concibiéndose como el embrión de dicha fuerza. Su concepción de la lucha estuvo basada en una interpretación particular de la teoría del foco, según la que no es necesario esperar que se den todas las condiciones favorables para un levantamiento armado. Las principales organizaciones político-militares latinoamericanas planteaban la lucha armada como detonante para la rebelión de las masas. Si no se contaba con el apoyo popular se consideraba un fracaso. Sin embargo, los líderes macheteros no lo vieron de esta manera y no tomaron en cuenta a las masas como protagonistas de los grandes cambios sociales, en cambio fueron vistas como meras expectadoras.  Como resultado de esto, al menos en nuestro país, los Macheteros han terminado fragmentados y separados de la masa del pueblo pobre y trabajador. Sus acciones resultaron sumamente aisladas pues al no hacer trabajo de base con los sectores marginados de la sociedad, estas acciones no lograron el tan esperado levantamiento  espontáneo de las masas puertorriqueñas en apoyo a su accionar. A pesar de diferir de sus estrategias entendemos que merecen algún respeto pues se han enfrentado valientemente ante las fuerzas imperialistas en su propio territorio, han demostrado que se le pueden propinar golpes, y sus acciones han provocado debate y esto ayuda a traer a la luz el tema del colonialismo y la explotación.

En la pieza de Juhász nos parece que las paletas de helado en las que aparece el Monte Rushmore son una forma de satirizar y a la vez de polemizar el estado colonial en que se encuentra nuestro país. El Monte Rushmore tiene esculpidos los rostros de cuatro “grandes” presidentes de la nación estadounidense. El artista se vale de un juego de palabras para crear el título de la pieza: I-Scream (“Yo grito”). Se trata de una variación de “ice cream” (helado). El camión que asemeja el de la Wells Fargo se ve en esta pieza como el camión que reparte helados, y a su vez, el helado puede verse como una metáfora de las gananacias (el capital).  El título, entonces, sugiere que en vez de que compremos el helado lo tomemos; resistamos.

Otra manera de verlo sería de forma literal. El Monte Rushmore como símbolo del imperialismo. I-scream como grito del pueblo que quiere liberarse del yugo colonial. En este sentido, la operación de los Macheteros rescata la postura de Fanon de que el ser colonizado no puede descartar el uso de la violencia pues es el único método de sacudir cientos y cientos de años de colonialismo.

Una tercera forma de ver esta pieza sería la que ve el derrumbamiento del modelo neoliberal estadounidense a través de las paletas de helado que se derriten. En ese sentido, el trabajo de Juhász podría resaltar  la resistencia que se ha desatado a nivel mundial contra la hegemonía yanqui por medio de tanto genuinos movimientos como de acciones colectivas masivas anti-globalización neoliberal. Ecologistas, feministas, anarquistas, comunistas, activistas por los derechos civiles, entre otros se han unido a pesar de las diferencias para luchar contra la lógica depredadora del capital. Así I-Scream podría ser una invitación a que continúe la lucha, pues la batalla apenas comienza…

Al estudiar y analizar piezas artísticas o culturales es posible darles diferentes lecturas. En este trabajo hemos esbozado brevemente tres posibles interpretaciones de la obra de Juhász. Entendemos que cada cual ‘mira’ de manera diferente de acuerdo a su visión de mundo, experiencias, prejuicios, etc. La pieza de Juhasz, aunque puede servir para la reflexión sobre el colonialismo y quizás también sobre la lucha armada, permanece  sólo en el ámbito de la estética politizada. Por nuestra parte concluimos planteando que ya es hora de romper con la desgastada dicotomía ‘arte o política’. La cultura debe unirse a la política, como herramienta para la praxis emancipadora siempre y cuando se respete a las y los artistas su libertad creadora, o sea, evitando cualquier posibilidad de censura por parte del estado o alguna organización política. Si se quiere alcanzar un verdadero cambio en la esfera político-social-económica de la sociedad la cultura tendrá un gran valor pero necesitará de la política para lograr la organización de la gente y empujar la transformación social.

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