Entrevista a Celina Nogueras, editora de FRESCOS

por: Bianca Ortiz

El proyecto de gestión Archivo de Perfiles de las Artes Visuales Contemporáneas Emergentes se llevó a cabo para aportar al debate cultural recopilando información valiosa que ayude a comprender más de cerca la situación del artista contemporáneo desde la perspectiva social, económica y profesional. Toma como punto de enfoque a los artistas jóvenes contemporáneos del país, llevando a cabo un estudio directo sobre su labor como artistas contemporáneos y como profesionales del campo de la cultura. A través de este proyecto, se pretende hacer disponible a estudiantes de arte, investigadores y personas interesadas un recurso que ofrezca un pequeño panorama sobre el campo de las artes visuales emergentes del país para efectos educativos y de investigación.

Entrevista a Celina Nogueras, editora de FRESCOS

Celina Nogueras

Bianca Ortiz: ¿Cómo y cuándo surgió la idea de producir una publicación sobre artistas jóvenes puertorriqueños?

Celina Nogueras: La idea de FRESCOS surge, porque uno: siempre me han interesado las publicaciones. Fui la editora de la Revista Entorno del Colegio de Arquitectos de Puerto Rico por tres años y medio, y además de eso trabajé en la publicación inédita del Proyecto de Arte Publico de Puerto Rico. Por otro lado, he trabajado mucho con artistas jóvenes y viajo mucho y estoy expuesta a muchas vertientes del arte contemporáneo, y la gente siempre pedía que escribiera en el periódico sobre las experiencias que tengo, sobre el arte. Sin embargo la escritura para mi es un gesto muy doloroso, que me  toma mucho tiempo, y pienso que la palabra escrita en el periódico es muy importante; pero es demasiado efímera. La gente no siempre lee el periódico y solamente tiene un día de vigencia; contrario a la revista que yo hacía, que no era tan solo una revista que se hacía cada tres meses, tenía una vigencia trimestral y es algo con lo que la gente se queda, que la gente conserva y esa palabra tiene mucho más tiempo. De esa combinación de cosas es que viene la idea de hacer FRESCOS. Por último siempre trato de hacer proyectos que entiendo que generan una aportación y que llenan un vacío.

B: ¿Con qué propósitos se creó FRESCOS? ¿Cuáles son los objetivos luego de este proyecto?

CN: No existen publicaciones buenas, en general, de arte de Puerto Rico, hay muchas carencias. Se ata la idea de que nos gusta, la cosa gráfica; yo soy del tipo curador que piensa en lo visual a la vez que piensa en el proyecto, y hacer un libro era “candy” para nosotros. Es la idea de cómo uno unir ese vacío que existe en relación a las publicaciones de  y cómo darle una voz a los artistas contemporáneos. Además de crear un objeto a través del cual se pueda democratizar el arte, y que se empiece a dar a conocer a estos artistas a unos niveles mucho más amplios.

B: ¿Piensas producir alguna otra publicación relacionada a las artes visuales emergentes o al arte contemporáneo?

CN: Sí. Una de las cosas más importantes es que yo tengo una oficina que se llama Muuaaa, y en esta oficina nosotros nos dedicamos a hacer proyectos culturales, publicaciones, lo que se llama “branding”, y dentro de la oficina hacemos también diseño, no sólo diseño grafico; sino diseño de espacios. Por tanto, Frescos es el primer libro de Muuaaa Publishing. Así que tenemos ideas de varios proyectos, unos que son de nosotros y otros comisionados, pero que nos interesa llevar a cabo.

B: Como gestora cultural, ¿piensas continuar trabajando con la clase artística joven en algún proyecto futuro?

CN: Sí claro. Yo creo que con esto de FRESCOS una de las grandes preguntas con relación a 50 artistas menores de 35, en un momento dado quizás ese número no tenía tanto sentido. Recuerdo que fui donde un coleccionista a presentarle el proyecto cuando todavía no existía, la persona me dijo que el libro se debería llamar “Younger than you”, haciendo  referencia a mi edad. Esto me pareció tan genial y muchas cosas me hicieron sentido, en el sentido que yo no había pensado que inconscientemente yo lo que estaba haciendo es apoyar mi generación, y de ahí en adelante desde que me di cuenta de eso, ya es algo que me propuse; porque es la generación que me interesa. No es que las otras ramas de la arte contemporáneo no me interesen, pero con la que me gustaría continuar trabajando siempre va a ser con esa generación, la generación mía y la de artistas jóvenes. De aquí a veinte años no sé que va a pasar, pero en estos momentos es un afán de mi generación y nosotros siempre estamos generando proyectos. Siempre estoy pensando en cuál va a ser el próximo proyecto. En este momento el próximo proyecto es la exhibición de FRESCOS, pero además de eso ya tengo otros proyectos en el tintero que no están confirmados, pero ya yo sé qué voy a hacer de aquí a dos años. Eso es algo que yo siempre he hecho, y por la escala que yo ya he trabajado, favorable y lamentablemente, ya yo estoy casi comprometida con la gente que espera que se trabaja siempre a escalas grandes; ya sea hacer una publicación.

B: ¿Cómo fue el proceso de llevar a cabo este libro, en términos de producción…?

CN: Interesantemente, Frescos es el primer proyecto autogestionado de Muuaaa. Es decir, por ejemplo, nosotros trabajamos la feria CIRCA, pero la feria es de Roberto Nieves. Aunque yo siempre fungo como directora de los proyectos, no soy la gestora económica de los proyectos. En el caso del libro sí fui la gestora económica del proyecto, porque fue un proyecto específicamente de la oficina, y la tarea antes de anunciar el proyecto es asegurarme de que era un proyecto real. En el proyecto del libro, el mismo costó alrededor de $80,000 hacerlo y se recaudaron casi todo los fondos para hacer el proyecto con auspiciadores, y eso para mi es una labor heroica en el sentido de que yo no soy una institución, no soy un museo, ni una institución sin fines de lucro. Yo soy una persona que quería hacer un libro, y en ese proceso hay meses en los que te tienes que dedicar exclusivamente a eso. Nosotros nos corrimos el riesgo completo, porque ya había un compromiso con el proyecto y con las personas.

B: ¿Cuáles han sido los frutos de la publicación FRESCOS? (Con relación a ti como productora y a los artistas jóvenes del país)

CN: Con relación a los artistas me gusta más decirlo y me parece más concreto de primera instancia. Sé de mucha gente en cosas básicas como que los han llamado para comprarles obras que están en el libro, porque irónicamente el 75% de las obras estaban en manos de los mismos artistas. Mucha gente que son incluso de sectores culturales que no tenían idea de este tipo de arte. He visto también por alguna razón que desconozco muchos académicos que supuestamente les interesa la cultura, desconocen de esto, nunca asisten a las exhibiciones, y esta es la forma de llegar a ellos, lo que me parece una forma muy refrescante. Pienso, en lo personal uno de los más grandes elogios es, que aunque no se ha concretado algo masivo, pero ha habido un acercamiento de parte del Departamento de Educación, y ya ellos compraron cien ejemplares para las bibliotecas. Eso se está trabajando ahora para venderlo en todas las bibliotecas de las escuelas de Puerto Rico, y si los estudiantes de las escuelas publicas de Puerto Rico crecen utilizando este libro como uno de referencia del arte, el panorama del arte en Puerto Rico de aquí a diez años va a cambiar radicalmente; porque la verdadera transformación se da cuando llegas a las masas, pero para eso necesitas poder hacer ese esfuerzo y el libro y el texto es una palabra que queda y permanece. Ya el libro está en la segunda reimpresión y esto es un esfuerzo personal ya. Recibimos mucha satisfacción cuando vemos fotos de gente en el MOMA (Museum of Modern Art, Nueva York), en el Museo de Arte de Chicago. Se enviaron copias de los libros a los curadores de los museos más prestigiosos de los EEUU, a coleccionistas súper conocidos. Esas fueron iniciativas mías y es una iniciativa que a quien beneficia en ultima instancia es a los artistas; pero a mi me parece que esa es mi aportación, y yo duermo tranquila y feliz.

B: ¿Cuál es tu percepción acerca del arte local emergente?

CN: Yo creo que hay muchísimo talento, por algo hice el libro. Hay mucha creatividad. Están en sintonía con tendencias globales sin ser globalistas. Me parece que los artistas están produciendo. Lo que se necesita son las estructuras que acompañan al artista. Se necesitan más personas que vendan arte, personas que escriban bien sobre arte, más promotores; estamos en seria necesidad de buenos curadores. Se necesita una serie de infraestructura que apoye el trabajo del artista. Se necesita que los artistas se eduquen más con relación a la misma venta de obras. Todavía en eso siento que estamos con una mentalidad bien local y eso todavía no lo hemos superado. Es una mentalidad que se arrastra de otras generaciones, y yo creo que el artista tiene que dar a entender que el espacio del galerista es necesario, el espacio de asesor de colecciones, del asesor de inversiones para el arte. Todas estas cosas se tienen que dar en un mercado, por eso es que los mercados de Nueva York y Londres tienen subastas de millones de dólares; porque todo el mundo entiende esas dinámicas y el porqué existen todos esos componentes.

B: Además de esto, ¿cuáles entiendes que son las necesidades de los artistas jóvenes en la actualidad?

CN: Yo pienso que las escuelas están haciendo una pobre labor con relación a lo que se van a enfrentar. Pienso que la Universidad de Puerto Rico debe enfocarse en historia, curaduría, en aspectos teóricos, y la Escuela de Artes Plásticas debe enfocarse entonces en generar artistas. Pienso que deben entonces otras escuelas o crear unos nichos para traer el tema del mercado, porque la parte del mercado es sumamente importante. No puede ser que solamente tengamos un galerista de arte contemporáneo, que solamente tengamos un asesor de colecciones de “fulano” y “sutano” o que entonces los coleccionistas vengan a dictar cuánto es que cuesta una obra porque no hayan tasadores reales visibles. Yo he hecho unas actividades en las que he requerido unas tasaciones y aparecen, pero las tasaciones son bien relativas y poco fundamentadas. No he visto gente que haya hecho realmente investigaciones serias de cuánto costó una pieza en un momento específico, se van a documentos públicos, y realmente la historia aquí en Puerto Rico no es de documentos públicos es de aspecto privado, intercambios privados.

B: ¿Cómo ves la labor del artista, la consideras una profesión?

CN: Sí claro, ser artista es una profesión, y los artistas a veces no lo entienden necesariamente. Eso es culpa de las universidades, particularmente de la Escuela de Artes Plásticas. Es la mentalidad que se le inculca, la visión del artista en el campo etéreo, que lo que hace es expresar sus sentimientos… Está súper bien que hagan eso, pero entonces se tienen que buscar otro trabajo, porque la gente tiene que vivir de algo,  o te insertas en las lógicas del mercado, que no significa que tengas que sacrificar tu estética. Tienen que entender que en el arte el artista necesita hacer unos “networking”, que tiene que presentarles sus trabajos a los curadores, no es que ellos van a llegar a ti. Algunos sí llegan a ti, pero con otros tu tienes que hacer tu trabajo, que las cosas se tienen que vender, que se venden a través de un galerista. Necesita generar exposición mediática, necesita tener catálogos. Necesita una serie de cosas que son necesarias para que su trabajo sea visto. Necesita viajar, posiblemente educarse a nivel de maestría o tiene que pensarlo seriamente como un paso estratégico para su carrera. Yo he visto particularmente en artistas que se han ido de Puerto Rico, que tienen mucho más claro esto, y artistas sobretodo que están en Nueva York; porque la escena de Nueva York te obliga a eso. Either you do that or you disappear. Entonces cuando tú estás expuesto al límite, porque aquí en Puerto Rico hay mucha comodidad; yo le llamo la comodidad de la colonia. Aquí el “ay bendito” nos ha hecho mucho daño, los cupones, las ayudas; aquí hay formas de arreglártelas sin dar un tajo. Cuando tu estás en Nueva York no hay formas, sobretodo si tu eres un inmigrante, no tienes seguro de salud, no tienes nada; tu tienes que buscártelas. Esa situación es la que te crea una urgencia y te pone al filo del abismo. Entonces tienes que reaccionar, y continúas o te quitas. En Puerto Rico todavía hay un poco de complacencia con los artistas que se quedan aquí, no con todos; pero hay unos más y otros menos.

B: Entonces, ¿qué debe hacer un artista para ser considerado un profesional?

CN: Tiene que portarse como un profesional. No hay una conciencia de que el trabajo es una cosa oficial, responsable. Este tipo de cosas yo creo que empieza desde uno mismo, depende de la seriedad que tú le apliques a lo que estás haciendo. Creo que por eso mencioné que en ese sentido tal vez las escuelas no están haciendo necesariamente ese trabajo. Yo pienso que cuando uno es joven es que uno precisamente tiene el tiempo para dar el máximo. Le puedes preguntar a artistas de la generación de los novísimos. A mi me parece que ellos son tremendos artistas, pero padecieron de que en ese momento Puerto Rico no estaba listo para eso; no había infraestructura, no habían galerías. No había tanta gente interesada en arte contemporáneo, sus propuestas eran grandes, eran masivas. O sea, eran más instalaciones que otra cosa, y ahora mismo están yendo a exhibiciones de sus estudiantes. Ellos no tienen ni galerías que los represente, cuando muy poca gente trabaja con esa generación. Aquí no hay un curador que se especialice en esa generación. Esa es una generación que a mi eventualmente me gustaría abordar, porque la considero súper pertinente y yo no quiero que se borren. A mi me parecía que Álvarez Lezama introdujo el tema, me gustaría verlo a él haciéndolo. Igual es una generación de mucha importancia, porque es la transición de lo internacional en Puerto Rico.

Aquí a la gente le falta urgencia y la gente que compra arte se aprovecha de las necesidades de los artistas. Entonces el artista tiene que ser más listo que eso.  Ahora mismo tu hablas con un Ángel Otero, él te diría que no permite que eso ocurra, porque él entendió unas cosas en su momento dado. Si no las hubiese entendido, no lo hacía. Ángel no le vende obras a todo el mundo, él decide a quién le vende obras; pero eso es un proceso que no te puede coger en el “comfort zone” de “yo no trabajo, yo no produzco, yo no me muevo, hasta que…”. Eso para mi es una falta de hambre, que he visto en general en el país, no importa la generación. Siempre me ha preocupado y no sé a qué se debe.

Celina Nogueras

Es editora de Frescos, publicación reciente en la que se incluyen a cincuenta artistas jóvenes puertorriqueños y presidenta de Muuaaa, firma consultora de enfoque internacional especializada en creación de proyectos culturales, branding, comunicaciones y servicios editoriales en las áreas de arte, arquitectura y diseño. Ha gestado y dirigido proyectos, entre ellos CIRCA Puerto Rico, la primera feria internacional de arte en el Caribe, proyecto que conceptualizó y del que funge como directora artística desde 2005. En 2008 fue la curadora y directora e Graphopoli, la primera bienal de arte urbano del Museo de Arte de Puerto Rico.

*Esta entrevista se llevó a cabo en septiembre de 2011 como parte del Proyecto Archivo de Perfiles de las Artes Visuales Contemporáneas Emergentes como requisito de graduación a la Maestría en Gestión y Administración Cultural del Programa de Estudios Interdisciplinarios de la Universidad de Puerto Rico recinto de Río Piedras.

 

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