Entrevista a Michelle Marxuach y Beatríz Santiago de Beta-local

por: Bianca Ortiz

El proyecto de gestión Archivo de Perfiles de las Artes Visuales Contemporáneas Emergentes se llevó a cabo para aportar al debate cultural recopilando información valiosa que ayude a comprender más de cerca la situación del artista contemporáneo desde la perspectiva social, económica y profesional. Toma como punto de enfoque a los artistas jóvenes contemporáneos del país, llevando a cabo un estudio directo sobre su labor como artistas contemporáneos y como profesionales del campo de la cultura. A través de este proyecto, se pretende hacer disponible a estudiantes de arte, investigadores y personas interesadas un recurso que ofrezca un pequeño panorama sobre el campo de las artes visuales emergentes del país para efectos educativos y de investigación.

Entrevista a Michelle Marxuach y Beatríz Santiago de Beta-local

Lourdes Correa presenta su trabajo en Beta-local

Bianc Ortiz: ¿Qué clase de programas ofrece Beta-local para los artistas jóvenes y la gente estudiosa que aprecia el arte?

Michy Marxuach: Beta-local tiene tres programas principales uno es un programa de un año intenso de producción y discusión crítica en donde un grupo de personas que vienen de diferentes campos dentro del campo de las plásticas estéticas trabajan a pares con un grupo de participantes y con recursos tanto locales como internacionales. Tenemos un programa de invitados internacionales que simultáneamente trabajan desde charlas publicas hasta proyectos específicos, y tenemos una escuela “open school” sin currículo, que más bien se va proponiendo mediante los intereses de las personas, clases que quieren dar o clases que se quieren proponer. Todas esas son plataformas que los artistas jóvenes y otras personas interesadas pueden utilizar y pueden ser parte del programa de La Práctica. Este es un programa que es por convocatoria. El individuo somete y hay un comité de selección que selecciona. El comité del año pasado estuvo compuesto por tres personas de La Práctica.

Beatríz Santiago: Que colaboraron con nosotros como The Harbor y dos que participaron.

MM: Entonces ese es un programa que nosotros invitamos. Las invitaciones se hacen mayormente en personas que entendemos que pueden ser beneficiosas para trabajar, tanto con el proceso de nuestro local como con el contexto de los de La Práctica, o porque tienen prácticas que pudiesen ser interesantes en la discusión de lo que nosotros estamos discutiendo.

BS: También en The Harbor hemos tenido a Pablo Guardiola, artista joven puertorriqueño radicado en San Francisco, y hay diferentes manera de interactuar.

B: Entiendo que Beta-local sirve a modo de programa de post-grado para algunos artistas jóvenes seleccionados. ¿Cómo se da el proceso de selección de los becarios? ¿Cuál debe ser su perfil? ¿Cuántos becarios han tenido hasta el momento y cuáles han sido sus frutos?

BS: Nosotros sometemos una convocatoria para La Práctica. Esta es una convocatoria es bien abierta. Para nosotros el campo de las artes es un campo bien amplio, que incluye improvisaciones como las de PISO, el proyecto de Amilcar Packer va a involucrar un restaurante temporero. Creo que lo que podemos decir del perfil es que este es un lugar donde alguien viene después de su formación, va a desarrollar un proyecto, retar ese proyecto y tener una comunidad de gente que viene de distintas disciplinas para desarrollar un proyecto completo a largo plazo. El perfil, no te puedo decir en términos de disciplina, pero sí en términos de dónde debe estar en el desarrollo de su trabajo.

MM: En general así de cosas técnicas, el primer año tuvimos un grupo de siete integrantes. Este año tenemos un grupo de diez, en el cual por primera vez tenemos participación internacional. Son cinco locales que van a estar todo el año y cinco que vienen de afuera, que no viven en Puerto Rico y que van a entrar en el programa de La Práctica por períodos específicos de tres meses.

BS: Las personas tienen que someter su portafolio con una propuesta de lo que les gustaría estar trabajando durante el año para tener una idea de sus intereses y referencias. El objetivo final del año de La Práctica no es simplemente producir un proyecto, sino que de alguna manera ese proyecto sirva de laboratorio para ellos poder desarrollar unas prácticas localmente. Me refiero a prácticas que no tienen espacio, que no tienen economía, que no haya un discurso alrededor de ello, que no tienen un publico; pero es muy difícil sustentar y desarrollar localmente. A través de ese proyecto y la colaboración entre personas de distintas disciplinas se pueden desarrollar prácticas que después de ese año y utilizar ese proyecto como un laboratorio para hacerlo, que tengan un modelo o un punto de partida para hacerlo.

MM: Porque a la misma vez, también cuando hablamos de realizar un proyecto, a veces la gente se confunde. La idea de ir sobre el proceso de La Práctica y realmente hacer un proyecto es porque entendemos que pensar es también hacer y además, ir sobre algo haciéndolo te lleva a muchas otras particularidades que por lo general no hubieras ido. Entonces, no es necesariamente para nosotros el ser exitoso, si el proyecto se culminó; sino que es esa idea que tu tienes que realizar. Al principio hay proyectos muy ambiciosos que cuando los ves necesitan diez años de producción.

BS: Hay proyectos que cambiaron, que se descartaron, que se convirtieron en otra cosa, y hay también proyectos que se convirtieron en un proyecto de vida. Por ejemplo, el Departamento de la Comida, que comenzó como otra propuesta, la desarrolló; pero lo que tomó su vida completa fue el proyecto del Departamento de la Comida. La Práctica hace que se modifique la propuesta, el poner en marcha un proceso, y yo creo que todos los estudiantes que terminaron pusieron en marcha el proceso. Una de las personas que está en La Práctica este año, Atabeira Medina, tiene un trasfondo en Humanidades; pero es abogada litigante y trabaja con los derechos de confinados. Su proyecto es desarrollar un programa de residencias artísticas, y eso toma más de un año. Es un proyecto que implica tomar una propuesta intelectual, una propuesta práctica, económica. O sea, que cómo buscar si el proyecto se completa o no se completa, creo que cada persona tiene que crear su propias metas, calendarios, estrategias y probarlas a través del año.

B: Michelle, ¿me podrías hablar sobre tus pasados proyectos (M&M Proyectos, PR 00, PR 02), que tengo entendido sirvieron de pie forzado para varios de nuestros artistas jóvenes?

MM: Sí. En general yo lo que más o menos estuve haciendo casi durante ocho años fue, (1) me interesaba mucho dedicarle atención a proyectos que de alguna manera entendía que no eran proyectos que cabían dentro de las estructuras que existían, y menos necesariamente la estructura museo, etcétera; más bien por una necesidad de producción. Entendía que a través de diálogos con los artistas, la idea de un apoyo a la producción era casi inexistente o simplemente no era valorizado. A mi me interesaba a través de M&M Proyectos crear un espacio donde se apoyara la producción. Por tanto, el énfasis de M&M Proyectos fue de apoyar la producción de diferentes proyectos, a artistas. Para lograr eso, me parecía que era bien importante que hubiera una relación constante, no sólo con el artista en un diálogo local; sino con diálogos con artistas que estuvieran trabajando proyectos o propuestas similares. De esa manera, surge el interés de crear unos eventos claves que aportaran y trajeran a Puerto Rico diferentes artistas que estuvieran trabajando proyectos que tenían un diálogo con los que estaban trabajando localmente. De ahí surge la invitación de traer esos artistas internacionales a trabajar localmente proyectos. Por tanto, fue una plataforma específicamente de producción.

B: ¿Qué conlleva crear proyectos de esta índole y cómo surgió esta iniciativa? ¿Has considerado volver a crear un proyecto como este?

MM: Se buscaron fondos diariamente para los proyectos, haciendo propuestas, tocando puertas, haciendo intercambios de materiales, haciendo intercambios con coleccionistas. Obviamente, tuve el apoyo grande de una coleccionista, Diana Berezdivin, que tenía un edificio en el Viejo San Juan que no estaba ocupado, y yo le hice una propuesta para ocupar el edificio, y ese edificio nos sirvió como base de taller y espacio de producción y de trabajar. Pero, ¿cómo lo hago? En ese tiempo, pues no sé cómo se puede estructuralmente la formula para que pase. Si lo supiera, no estaríamos en las mismas ahora mismo.

No. Creo que las necesidades son diferentes y obviamente ahora mismo estoy enfocada en lo que creo que me interesa y creo que es importante. O sea, que de momento hacer un proyecto tipo 00 o 04, no. Ahora, ¿qué va a pasar mañana? Tampoco te puedo decir. Creo que es más importante hablar de lo que estás haciendo ahora.

B: ¿Cuál es su percepción acerca del arte local emergente? ¿Pueden determinar que hay artistas prometedores pertenecientes a esta generación?

BS: Esa es una pregunta que no se puede contestar. Yo creo que hay muchas cosas interesantes pasando, quizás no son arte, quizás no son locales, quizás no son emergentes. Al menos esa es la pregunta que me hago cuando las veo, si son interesantes y hay algo. No me pregunto si es arte, si es emergente y si es local.

MM: Por lo menos a mi me interesa si estoy en el proceso de lo que está de alguna manera entablando un diálogo crítico en Beta-local; no es entrar en esa discusión de nuevo, ¿qué es el arte emergente? ¿qué es lo que es? ¿quiénes son los que están? Yo creo que es más cuáles son las plataformas de poder seguir entablando un diálogo crítico. ¿Quiénes? Pues ahí vemos, no sé.

BS: Primero nosotros tomamos una decisión, por ejemplo. Primero, escogimos gente por dedazo. Queremos ver con quién nosotros queremos colaborar. El segundo año tomamos la decisión de quitarnos esa decisión de encima, y nosotros como corremos el proyecto, quienes entraron por esa puerta este año, nosotros no lo decidimos. Fueron sorpresa queríamos sorprendernos. Por tanto, podemos decir respecto al arte emergente: “surprise us”.

B: ¿Cuáles entienden que son las necesidades de los artistas jóvenes en la actualidad?

BS: Jóvenes y no jóvenes, las necesidades son que todos pensemos y hagamos de una manera crítica una producción y creemos unas bases para que esa producción sea sustentable y que haga sentido en este lugar con la gente que estamos aquí. Ese repensar qué significa producir arte, prácticas artísticas que pueden incluir un montón de diferentes cosas, qué significa aquí, ahora, en este momento, en este contexto.

MM: En cierto modo, es cómo es posible y cuáles son las variables que podemos cambiar para qué y lo que ocurre dentro del contexto de las estructuras del arte esté constantemente expresándose a el contexto local y a la necesidad específica en ese tiempo, porque yo creo que eso desbarataría un poco todas las formas específicas en donde se trata de encajonar elementos o situaciones para que puedan funcionar, y de todos modos no funcionan; pero siguen los presupuestos, y que se pueda crear un amiente saludable para que no se vaya todo el mundo como se está yendo, para que podamos existir y no tengamos que estar realmente diciendo: “how long can you last?”. Esas son las necesidades no sólo para artistas, es una necesidad para el campo específico de las artes, la existencia de un campo crítico, creativo y local, es más allá del artista.

B: ¿Creen que se forman para ser profesionales?

BS: Hay una cosa que es el mercado del arte, que esta mañana estábamos hablando cómo la universidad es parte del mercado del arte. La universidad que produce artistas profesionales que pueden entrar en el mundo del mercado del arte. Hay muchas maneras de ser artistas y no todas ellas son profesionalizadas, y existen espacios que están entre medio de lo que se puede determinar como disciplina. Yo creo que si alguien, localmente, el espacio profesionalizado del arte es limitado. Si alguien quiere ser artista profesional y desarrollar una carrera de artista, no es lo mismo que simplemente ser artista aquí. Para alguien desarrollarse profesionalmente como artista tiene que ejercer con relación a las estructuras profesionales del arte, que son estructuras técnicas que no están aquí; estructuras profesionales como museos y non-profits que no están aquí. O sea, que realmente ser una artista profesional, no es necesariamente ser un artista en este lugar. Aquí no existe la estructura profesional. Creo que si lo tomamos como una ventaja, quiere decir que tenemos la oportunidad de hacer otras estructuras para que nos pasemos criticando que aún tampoco funcionan en los centro de arte locales profesionalizados. O sea, que es una pejiguera tener una mímica de un círculo de arte profesionalizado donde en realidad no lo hay. Es un obstáculo al crear una práctica artística real, un museo que parece museo; pero no lo es, un programa académico que parece serlo; pero no lo es. Esas mímicas son un obstáculo para crear otra cosa.

MM: Con todo y eso hay programas, pero que no lo son. Entonces los parámetros son entonces para tu ser profesional, esto es lo que tienes que hacer. Te llevaste el 80 o 90% de las posibilidades que estaban en la cabeza de este individuo y ya están descartadas, porque no es profesional, porque esto es lo que tienes que hacer para lograrlo. Es un poco confuso, porque honestamente esa es la realidad aquí. Entonces, yo creo que si se piensa en ese contexto, pues hay que cuestionarse la palabra profesional en este lugar.

Beatriz Santiago: Hay unas estructuras que parecen ser profesionales que no lo son, hay que cuestionarse si se quiere ser profesional, si eso es lo que se necesita aquí ahora mismo. Hay que cuestionarse eso, porque una vez se abre el espacio para crear o desarrollar nuevas maneras.

B: ¿Cuál entienden que es la función del artista?

MM: Existir.

BS: Función es un problema, porque es la idea de instrumentalizar el arte, como si fuera un espacio entre medio para hacer una tercera cosa.

MM: O sea, no es una cosa en sí. Aquí el problema básico es: “siempre sirve para una cosa”. Es una cosa a la inversa. Los museos se crean, porque existe arte. Los proyectos se hacen, porque existe arte. Los curadores existen, porque existe arte. Es la inversa de lo que se debe entender.

BS: Es como si fuera la función del lenguaje, ¿cuál no es la función del lenguaje? O sea, cantar, comunicar. Es demasiado amplio y no debería tener una función. Es parte de lo que nos hace humanos.

B: ¿Qué aspectos creen que determinan que un artista sea profesional?

MM: Yo creo que profesional es que pueda vivir de su obra, ¿no?

BS: Yo como artista, entro y salgo de los espacios profesionales. Si tu quieres ser un artista profesional, tienes que vivir con las estructuras de los espacios profesionales, y nosotros lo hacemos. O sea, quiere decir que presentamos nuestro trabajo de una manera profesional, en términos retóricos, en términos de discurso, nuestro trabajo dentro de los discursos de la conversación de arte internacional. pensamos en cómo funcionan nuestros trabajos dentro de los espacios institucionales de museos fuera de Puerto Rico, porque no mostramos aquí. Tenemos una práctica dentro de esos espacios profesionales, porque esos espacios profesionales son los únicos que nos permiten…

MM: Obviamente, son accesos a que puedan seguir trabajando sus proyectos, pero la idea al final… A mi me es un poco difícil verlo como profesional. Es como, si tu puedes vivir de tu trabajo, eres profesional o no eres profesional; pero nuevamente, estructuras profesionales…

BS: Incluso si eres estudiante de arte y estás buscando una maestría de arte para enseñar, eso también está dentro del campo profesionalizado. Creo que esas partes son parte de la profesionalización del artista.

BS: La manera en que se comporte en los espacios institucionales. Por ejemplo, los espacios institucionales del arte esperan que tu ya tengas un cuerpo de trabajo consistente a largo plazo. Eso quiere decir que tus ideas hagas sentido en serie, que quepan dentro de una  sala de exhibición, que hagan un diálogo coherente, que tengan tu autoría, que llegues a tiempo a la exhibición. Cuando yo participé del proyecto curatorial de la Trienal 2008, hace tres años, yo decía pero que no profesional, quieren participar de un evento profesional, porque profesionaliza sus prácticas; pero en un ámbito profesional no están profesionalizados. Yo pensaba, decídete, o quieres participar dentro de lo institucional o no, porque si vas a hacerlo, la comunicación tiene que ser profesional. Y si te dan $3000 para hacer un proyecto, tienes que hacer el proyecto, no gastar en otras cosas. Hay que administrar profesionalmente tu trabajo. Estar al tanto de las expectativas institucionales, académicas y sociales. Ahora eso no quiere decir que es lo que yo piense que es hacer arte y lo que es más pertinente. Está lo que nos interesa, que que a veces se solapa con esos aspectos.

MM: Entonces por el otro lado, cuando hablaste de los espacios… Yo no soy la mejor para contestar esto, pero estoy preguntándome, pero los espacios profesionales de los que entonces tu hablas, es increíble… pero los espacios profesionales por un lado, por ejemplo, realmente con lo que pasó aquí con la residencia con James, que es un espacio profesional, donde no creo que tampoco exigía de ti de una manera.

BS: Yo siempre lo uso como el mejor ejemplo en donde había una forma trabajada que hacía ese marco institucional y me sirvió a mi de manera profesional, en vez de yo servirle al marco institucional; pero eso no es común, y siempre lo digo. Fue un regalo. No es la práctica normal dentro de las instituciones de arte. La mayoría de las instituciones de arte en su profesionalismo gastan todo su dinero en mantenerse a sí mismas y no tener presupuesto para comisionar y producir obras de otros artistas, que son los que hacen posible su existencia.

MM: Pero yo creo que quizás hay algunas que sí lo hacen. Hay proyectos que se han realizado en muchos museos, porque  los artistas tienen el presupuesto para desarrollarlos, localmente no. Localmente yo te puedo dar mi experiencia. Yo trabajé en un proyecto en el Museo de Arte de Puerto Rico cuando el museo no había empezado. No había construcción, pensé que era una buena oportunidad de en un momento donde el museo todavía no está construido, si se podía crear un espacio de difusión y contemplarse. Tenía que haber un “budget” de $800 para cada uno de los artistas en ese momento para producir, porque eso era como un “No, no”, porque los artistas tenían que producir su obra. Y yo decía, ¿y cómo los artistas van a producir su obra si no tiene un “budget”? O sea, que en ese momento fueron $800 que se le dieron a cada uno de los artistas. O sea, que el Museo de Arte de Puerto Rico dio $800 en ese momento puramente para, “coge, ¿tu quieres un cheque” Has lo que tu quieras con tu proyecto.” Yo no voy a estar fiscalizando si tu vas a comprar el material para esto. Tú tienes los $800, tú has tu proyecto. Pero la práctica no es otro proyecto que yo hice en la Escuela de Artes Plásticas esa fue otra de las tareas, y si no hay un “budget” de por lo menos que ellos tengan para poder producir, pero sí no es la práctica aquí. La práctica aquí es que el Museo de Arte Contemporáneo te invita y te dice, desarrolla un proyecto, tienes que tú generar el dinero. Yo pienso que una práctica profesional es una práctica seria contigo, con tu obra y tu producción.

BS: No estamos hablando de profesionalizar una práctica, porque suena como un programa de profesionalización y nosotros no somos un programa de profesionalización. A nosotros el punto no es que aprendan a escribir grants, ese no es el punto; porque si quieres estar aquí produciendo, no es escribiendo grants que vas a hacer tu trabajo pertinente. Esas son herramientas de entrenamiento, pero esa no es la razón de ser. Nosotros o somos un proyecto de profesionalización.

B: ¿Cuáles son los planes futuros para Beta-local?

MM: Queremos algún tipo de “economic sustainability”. Creo que el punto local de Beta-local es sustainability. Beta-local existe y va a existir si tiene sustainability, si no, pues va a dejar de existir. Nosotros nos estamos tratando de inventar esa sustainability, pero realmente si no se puede crear un proyecto sustentable como este en Puerto Rico, quizás no debe existir, y es cuestión de una cosa “black and white”.

BS: Porque si la sociedad no está dispuesta a tener un proyecto como este es que no le interesa.

MM: Si no interesa, pues pasa a nivel orgánico lo que siempre hemos pasado, que Beta-local debe ser un ente sumamente orgánico y flexible con unas estructuras pensadas para su momento específico que se pueda ir transformando a las necesidades del próximo momento específico de acuerdo a la necesidad.

Hacemos comedores, le tocamos puerta a la gente para que nos de anualmente una contribución, llenamos grants, propuestas para becas, hacemos parties, ponemos tiempo y un montón de horas in time.

BS: Pero el espacio funciona porque donamos gran parte de nuestro trabajo.

MM: Yo creo que también dentro de los contextos que los tres venimos (Michelle, Beatriz, Tony Cruz), creo que los tres estamos bastante claros de cuál ha sido el proceso económico del desarrollo del arte, cuáles han sido las estructuras, y no porque todavía no tenemos una solución para el sustainability de un espacio como este, sabemos que es importante egoístamente para nosotros poder subsistir y por ende otros subsistir; pues no es lo que nos sacó de no construirlo. Entonces, pensamos que más que hablarlo, y esto surge de unas conversaciones de mucho tiempo. Nos conocemos de antes, pero también de mucho tiempo específico de nueve meses que nos empezamos a reunir. Yo no sé ni porqué acabamos reuniéndonos, hablando de éstas cosas, y dijimos, pues vamos a hacerlo. Entendemos que es importante crear una estructura o una plataforma que vaya acercándose a eso que a nosotros nos interesa, que vaya creando un dialogo crítico, y por ende ampliando uno a la vez, pues vamos a crearlo. Esto no quiere decir que nosotros podemos ahora mismo decirte que va a ser un sitio successful, porque la realidad es que es successful hoy, porque es algo que está ocurriendo y que sí está creando una situación en particular. ¿Tenemos sustainability? No lo tenemos, y no sabemos cómo lo vamos a tener. Tenemos una estructura que estamos pensando, pero creo que de verdad sería súper hermoso que a través de esta serie de entrevistas se puede crear también y provocar a una comunidad a que tomen de verdad nua implicación mayor en celar el mundo del campo del arte, celar la producción artística para que pueda existir en un lugar como Puerto Rico una producción artística. Si no, pues nosotros podemos estar como tres idiotas trabajando más de 24 horas y no lo vamos a lograr si no hay ese otro “overflow” y “overflow” que después haga un “inflow” para que puedan entonces fluir.

Beta-Local es una organización que dio comienzos en enero 2010, un grupo de trabajo y un espacio físico en San Juan, Puerto Rico. Es un programa de estudio y producción, un proyecto pedagógico experimental y una plataforma de discusión crítica inmersa en nuestra realidad local (San Juan, Puerto Rico, el trópico, el Caribe, la ciudad no planificada) y el tiempo presente (la crisis económica, el potencial infinito, las destrezas e ideas de los que vivimos aquí, ahora). Una práctica artística rigurosa y arriesgada es necesaria no solo como un fin en si mismo, si no también como un motor creativo y crítico con consecuencias sociales amplias.

Michy Marxuach

Curadora puertorriqueña y directora de Beta-Local y M&M proyectos. Fue fundadora del programa de Residencia de Artista Fortaleza 302 (cerrado). Tuvo reconocimiento internacional con los Proyectos PUERTO RICO ’00 [paréntesis en la "ciudad"], PUERTO RICO ’02 [en ruta] y PUERTO RICO ’04 [tribute to the messenger].

Beatríz Santiago

Obtuvo una Maestría del Art Institute of Chicago en Filmación y Video (1997) y un Bachillerato en Humanidades de la Chicago University (1989-1993). Como artista ha tenido una vasta exposición a nivel internacional, entre ellas la Bienal de MERCOSUR, Porto Alegre, el Museo Rufino Tamayo en México, en Vox Populi en Filadelfia, y localmente ha exhibido en la Trienal Poligráfica 2012, Espacio 1414 y el Museo de Arte Contemporáneo. Ha laborado también como curadora en proyectos como la Trienal Poligráfica 2009, en el Instituto de Cultura Puertorriqueña con la muestra Raphael Montañez Ortiz: Selected Film and Video Works 2007. También ha impartido numerosas conferencias sobre de Beta-local, proyecto para el cual trabaja junto a Michelle Marxuach y Tony Rodríguez, y como artista en el Museo de Arte Contemporáneo, la IAPSIS Residensy en Estocolmo, Suiza y en la California Collage of the Arts.

*Esta entrevista se llevó a cabo en septiembre de 2011 como parte del Proyecto Archivo de Perfiles de las Artes Visuales Contemporáneas Emergentes como requisito de graduación a la Maestría en Gestión y Administración Cultural del Programa de Estudios Interdisciplinarios de la Universidad de Puerto Rico recinto de Río Piedras.

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