La estética de la nostalgia

por: Diana Ramos Gutiérrez

El papel, material efímero y frágil, es el medio con el cual Frances Gallardo contrarresta la emoción sobrecogedora de la nostalgia y de los fenómenos que, por localización o inclemencia que no podemos evitar, nos marcan. En sus piezas se crea de un elemento simple un conjunto de formas e imágenes que convergen para seguir un modelo de significancia emocional, donde ocurre la estética de lo transitorio. La galería Praxis International Art en Chelsea N.Y., presentó desde el mes de febrero y culminando el pasado abril, el trabajo de esta artista visual en la muestra Of Dreams and Hurricanes. El imaginario de Gallardo, poblado de su experiencia de vida en el entorno de Puerto Rico, crea en estas piezas, entre texturas, colores y formas, estructuras dotadas de delicada fuerza que crecen y se desarrollan ante la vista.

El desarrollo histórico de la Isla y sus continuas perturbaciones atmosféricas y climáticas han dado pie a numerosos cuentos y todo tipo de habladurías y superstición popular en torno a los huracanes. Como la plena que canta “temporal, temporal, allá viene el temporal”, todos hemos escuchado cuentos de nuestros abuelos o de quienes sobrellevaran tal o cual evento de la naturaleza. La verdad sea dicha, la amenaza obliga al ciudadano caribeño a sentirse efímero, frágil, simple.

La plástica puertorriqueña ha plasmado la diversidad de relatos en torno a este fenómeno climatico. Rafael Tufiño y Lorenzo Homar crearon entre los años1954-55 el portafolio de Las plenas donde se encuentra la litografía Temporal del primero. Allí se muestra una interpretación visual del periodo más desastrozo del huracán: el llamado “virazón”. Tufiño personifica el dios taíno Huracán en un corpulento gigante que arrasa casas de madera. El patrón de viento estampado en la pieza representa la vuerza de arrastre de un ventarrón. A su vez, se divisan entre la catástrofe, postes de luz y en sus manos personas de todas las edades quienes son impelidas por la tempestad. A la extrema izquierda del grabado, el huracán destruye con fuerza un pueblo entero, mientras en el ojo del gigante, Tufiño posicionó las notas de la popular canción.

La pureza de un material como el papel, hacen posibles en los modelos de Gallardo interpelar los efectos de reducción y extensión de lo natural, abstrayendo el huracán a lo simbólico. Las reproducciones de patrones y series de imágenes metereológicas, en el medio de construcción seleccionado por la artista, crea un tejido dotado de hermosura que hace afirmar y cuestionar las posibilidades infinitas del papel. En el acto de recorrer y atravesar el mismo, la artista añade y remueve parte, simulando en su producción visual el mundillo y otras formas tradicionales de bordado en la Isla. Sus líneas en espirales y formas geométricas, son realizadas en una complejidad de hojas, haciendo que las masas de nubes tomen forma y fuerza en sus líneas. En otras piezas se aplica sobre el papel tinta o pastel de color en distintos tonos creando un cromatismo armonioso y sutil que en su curso se violenta y fortalece.

En fino de papel de arroz se alternan texturas, mallas, papel perforado y collages. El movimiento de traslación de la tempestad asume en el papel el vórtice en el que circulan, al igual que la tormenta giratoria de origen tropical. Otras piezas hacen referencia a la playa y la música (Como en Marina Pastel, fibra de vidrio en malla, collage e Ingrid, collage). Los colores en el trabajo de Gallardo se intensifican como las lluvias y hacen en su conjunto un fenómeno visual que experimenta múltiples enlaces como es Zenon, Pastel sobre papel calado y collage, de manera que se convierte su imagen en una proyección que registra y reproduce visualmente movimientos giratorios propios. La pieza Wanda I / Wanda II (díptico) muestra los estragos en la interrupción de los servicios de luz eléctrica a través de una representación de postes destruidos por la fuerza del viento. Son parte de las imágenes que conservamos posteriormente en nuestra memoria colectiva tras un desastre natural tan común en nuestro entorno e historiografía cultural. La artista se mueve entre ellas mostrando piezas que con su lucidez, al contrario del fenómeno natural, construyen.

En el trabajo que nos presenta Gallardo se manifiesta el arte como técnica reproductiva dentro del quehacer artesanal. Las reconstrucciones de lo abstracto se adoptan y lo fácil de producir o reproducir se manipula hasta lo sofisticado, creando una armonía entre lo caótico, un sistema organizado de belleza. Un material de construcción con connotaciones de ser efímero asume en el papel lo inestable, y hasta cierto grado lo impredecible, de un fenómeno de corta duración pero recurrente, como lo son la nostalgia y en nuestra realidad social y geográfica puertorriqueña, los huracanes.

La artista realiza actualmente una residencia en The Center for Book Arts en Nueva York. Su trabajo se expone como parte de la III Trienal Poligráfica de Puerto Rico y el Caribe, en donde añade a su investigación sobre el tema de los huracanes un elemento sonoro experimental.

Frances Gallardo
Frances Gallardo
Frances Gallardo
Frances Gallardo
Frances Gallardo
Frances Gallardo
Frances Gallardo
Frances Gallardo
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2 Responses to “La estética de la nostalgia”

  1. [...] conocer más sobre el trabajo de la artista, acceda al artículo La estética de la nostalgia publicado en [...]

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